Figuera, el hombrecillo aborrecido por la casta política de Anzoátegui | Debatiendo el Presente

25 enero 2016

Figuera, el hombrecillo aborrecido por la casta política de Anzoátegui

 

Infaustos protagonistas de la política acarician el sueño de retomar el poder en el estado Anzoátegui, una semblanza es oportuna.
Luis Figuera era un sempiterno repitiente de la UDO, hasta que finalmente se graduó. Gracias a la afición por la poesía entabló lazos con Tarek William Saab cuando aun no era diputado. Figuera también estrechó lazos de amistad con Nelson Moreno, quien lo nombró como Director General de la Alcaldía de Puerto La Cruz, luego de asumir el cargo de alcalde. A partir de entonces la corrupción, el acoso laboral y la operación colchón se soltaron el moño en el palacio municipal. No en una, sino en múltiples ocasiones, apostó contra su mentor Nelson Moreno.
Luis Figuera le brindó apoyo a Tarek William Saab para alcanzar la gobernación. Cuando Saab asumió el cargo, Figuera es designado como Director General del Despacho del Gobernador, traje creado a la medida del hombre de corta estatura. Allí se endiosó, remeda un atentado y logra que le asignen varios escoltas, que después participan en trabajos sucios.
Comienza el lobby de millonarios locales, donde el negocio consiste en exigir adelantos por asignación de contratos.
Hasta que se produce una confrontación de Figuera con Magglio Ordóñez (compadre de Saab) y un familiar del exgrandeliga.
El gobernador lo defenestra y Figuera se impone como cabeza de lista de diputado al Consejo Legislativo. Cuando es electo es designado por la maquinaria del PSUV como presidente del órgano legislativo.
Los negocios y el régimen de terror continuaron, ataviados con intrigas y bulos, convirtiéndose en el hombrecillo más aborrecido y rechazado de la política del estado Anzoátegui. Saab dejó de quebrar lanzas por Figuera, lo cual lo condena al ostracismo.
Con Nelson Moreno en la Gobernación se le abren otra vez las puertas del Palacio de Los Jardines.